miércoles, 18 de noviembre de 2015

El Clásico: mucho que ganar y mucho que perder

Restan pocos días para volver a disfrutar de uno de los partidos que paraliza al mundo durante un par de horas. El próximo sábado, a partir de las 18.15 horas, Real Madrid y Barcelona se enfrentan en el Estadio Santiago Bernabéu por tres puntos vitales en la lucha que ambos mantienen por La Liga. Para el Real Madrid, esta cita es algo más que tres puntos ya que, por su condición como local y su desventaja en la clasificación, la victoria se antoja innegociable para el equipo blanco. El parón de selecciones parece haber amansado las aguas en la capital tras la última derrota en Sevilla por 3-2, donde se volvió a criticar la actitud de muchos jugadores y el planteamiento de su técnico. El Real Madrid, salvo en el encuentro de Champions League de París, se ha mostrado como un equipo rácano y poco ambicioso en los partidos grandes de este año (Atlético de Madrid, segundo partido ante el PSGSevilla...).

Es por ello que el sábado, el equipo y su entrenador tienen la oportunidad de dar un paso al frente y mostrarse como ese equipo ofensivo que busca la portería desde el minuto uno hasta el final. Un mal resultado volvería a desestabilizar los cimientos de un proyecto que no termina de encontrar una continuidad de juego y resultados, a pesar de los buenos números (principalmente en la faceta defensiva) del equipo. Aún queda mucha competición, pero una derrota frente a su máximo rival condenaría a los blancos a quedarse a seis puntos del líder y tener que ir al Camp Nou a remontar el golaverage particular. Los locales tendrán como siempre la gran baza de un estadio lleno hasta la bandera que alentará a su equipo en busca de la victoria. Pero es el Bernabéu un estadio de runrún y murmullos cuando las cosas no van como la gente espera y esto puede convertirse en un arma de doble filo para el equipo.

Una segunda parte como la de Sevilla, donde el equipo tiró la toalla y acabó entregado y sin reacción alguna, provocaría un rechazo total en la afición y la junta directiva hacia el actual proyecto. Parece que Benítez podrá contar con la mayoría de jugadores dudosos como era el caso de RamosIscoMarceloKeylor Benzema, aunque algunos no estén al 100%. James sí ha demostrado en dos partidos consecutivos con Colombia que está listo. La gran incógnita será Cristiano Ronaldo y su rendimiento. Sus números se encuentran muy lejos del goleador de campañas anteriores y esto comienza a inquietar. Nadie puede dudar de su calidad y su motivación para estos partidos, pero el portugués será otro de los jugadores examinados con lupa este fin de semana. También se espera mucho de Bale que entre lesión y lesión no ha tenido la oportunidad de brillar en el nuevo rol que le impone el técnico.

El Barcelona llega al partido de menos a más durante la temporada. Sin unas cifras brillantes y sin Messi, el equipo se encuentra al frente de la clasificación y con una situación inversa a su rival porque la presión no estará sobre ellos. Una derrota, siempre y cuando no sea abultada, estaría dentro de lo normal en una visita al campo más complicado de la competición. Un empate sabría muy bien de cara a mantener el colchón de puntos frente al Real Madrid. Por su parte, la victoria sería un doble premio ya que alejaría al equipo a seis puntos y hundiría a su eterno rival en una profunda crisis. El fútbol es un estado anímico y los azulgranas pueden aprovechar la situación actual para ahondar la herida blanca y marcharse al Mundialito sabedores de que vuelven a ser los grandes favoritos para todo este año. Mucho que ganar para el Barcelona y mucho que perder para el Real Madrid el sábado. 

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